Natividad Hernández1
Zulema Menéndez1
Domingo Montada2
Angela Morejón3
Carlos M. Finlay4
1 Investigadora Dpto. Control de Vectores. Especialista Control Biológico, Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, Habana, Cuba.
2 Investigador Especialista en Control Químico, Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, Habana, Cuba.
3 Especialista en Pediatría, Policlínico Docente “Vedado”, Habana, Cuba.
4 Asesor Científico, Subdirección de Parasitología, Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, Habana, Cuba.
Rev Panam Infectol 2004;6(4):21-22.
Recibido en 19/10/2004.
Aceptado para publicación en 29/11/2004.
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La pediculosis capitis es una de las infestaciones más frecuentas en el mundo entre los escolares. En la ejecución exitosa de programas contra esta infestación es necesario la participación del personal sanitario, educadores y estudiantes, unidos a la intervención de las personas que con ellos conviven. Con el propósito de ayudar a eliminar esta ectoparasitosis, deseamos enfatizar aspectos importantes sobre su transmisión a partir de la experiencia práctica adquirida en un trabajo realizado durante 5 años. Cada mes, exceptuando el periodo vacacional, se revisó la cabeza a los educandos de 17 escuelas primarias y una Secundaria Básica, de un Municipio de Ciudad de la Habana, Cuba, observando que:
Si bien es alarmante la cantidad de niños que cada año se reportan en el mundo afectados por Pediculus capitis(1,2) más lo es la alta densidad de piojos que actualmente se logra cuantificar en una sola cabeza. A esto debe prestarse más atención cuando el afectado no presenta síntomas aparentes de infestación y no se practica la revisión periódica de la cabeza.
Al igual que los piojos, las liendres son susceptibles de infestar a cualquier persona, lo que pudiera suceder cuando los pelos con liendres a punto de eclosionar, se desprenden por el impulso del peine y son trasladados por el aire o se quedan en objetos que posteriormente son utilizados por otras personas.
Los que desconocen la biología del insecto, se afirma que los piojos vuelan(3).
Pediculus capitises un áptero, pero su bajo peso unido a la inestabilidad y torpeza que manifiestan cuando no están bien sostenidos al pelo hacen que el aire los pueda trasladar de una a otra cabeza que se encuentre cerca.
Si observamos un piojo caminado por la camisa, la blusa o quizás por la frente o el cuello de algún escolar (observación no poco frecuente), puede deberse a que ese estudiante esté muy parasitado, también puede ser que el insecto cayó en ese lugar y esté tratando de ocultarse.
La falsa pediculosis en los niños(4,5) no es rara, ésta puede aparecer lo mismo en varones que en hembras, aunque en estas últimas es más frecuente. Debe prestarse atención y realizar un diagnostico certero para no equivocarse y saber cuando se está en presencia de liendres o de otra estructura que no tiene nada que ver con los piojos.
En un aula, pueden encontrarse niños con alta densidad de piojos sin síntomas aparentes, al igual que niños con prurito sin tener piojos. Vale resaltar que no siempre los estudiantes más higiénicos y perfumados son los que no tienen piojos, ni los menos agradables a la vista los que más piojos llegan a tener. De aquí la importancia de la revisión semanal de la cabeza a todos los estudiantes, identificando correctamente al piojo de la cabeza o Pediculus capitis(6).
A los sanitarios y educadores corresponde estar capacitados para revisar a los niños en las escuelas y hacer un plan de control para eliminar los focos de infestación. En la revisión de las cabezas hay que incluir no sólo a los estudiantes, sino a todo el personal del centro y hacer saber a los padres que lavarle la cabeza diariamente al niño sin que medie una revisión de la misma, no lo exime de tener piojos.
La solución para eliminar los piojos y liendres de la cabeza de un alumno, no es teñirle el pelo, aplicarle tratamientos desrizantes, mantenerle el pelo impregnado con insecticidas u otras sustancias químicas que dañan la salud(7); es preferible hacer una revisión periódica de la cabeza y aplicar el control manual, es decir extraer liendres y piojos antes que estos logren multiplicarse.
Es importante prestar mucha atención a los implantes y al trenzado del cabello que se hacen algunas niñas y jóvenes, ya que estos en ocasiones constituyen refugios de infestación de piojos que se “pegan” al cráneo.
Es necesario mantener en las escuelas de deportes e internados, las medidas para evitar que los niños con pediculosis se bañen en piscinas o utilicen colchones u otros objetos que puedan contribuir a diseminar la parasitación entre el resto de los escolares.
Ante la pregunta ¿Qué es peor tener piojos o tener liendres?. El 72% de 200 niños interrogados, de 4 a 8 años de edad (40 por cada grupo de edades), respondieron que es peor tener piojos y el resto que ambos estadios son malos. Esto demuestra la necesidad de que los educadores insistan en que los muchachos y ellos conozcan la biología del insecto y sus perjuicios para la salud y no lo repudien sólo por el hecho de considerarlo de personas con falta de higiene.
Es habitual entre los estudiantes escuchar esta afirmación “Yo no tengo piojos, sólo liendres secas”. Portar liendres secas no es sinónimo de no tener piojos. La liendre puede haberse secado después de salir el parásito.
En niños que nunca se habían detectado positivos, el uso no habitual de determinados productos para el cabello al parecer posibilitaron la presencia de inesperadas infestaciones.
Hasta el momento en nuestro país Pediculus capitis no se ha encontrado infestando al grupo que incluye a varones de raza negra con pelo duro y rizado, pero las hembras con esas mismas características no se encuentran exentas de infestarse.
Al contrario de lo que afirman los padres y estudiantes, los piojos no siempre se llevan de la escuela para la casa. Ellos nunca llegan a admitir que los hogares pueden ser la fuente de donde parte la infestación que se propaga posteriormente en la escuela(8).
No todos los niños reaccionan igual cuando se les detecta liendres o piojos en la cabeza, por lo que su comunicación se debe hacer lo más discreta posible a ellos y a su familia.
Separar de la escuela a un escolar con pediculosis para que el resto del alumnado no se contagie no es la mejor solución, sino tomar las medidas de control que correspondan para evitar ser la fuente de transmisión de Pediculus capitis en las escuelas.
Existen otros aspectos sobre los cuales hay que seguir enfatizando en las campañas contra la Pediculosis capitis, para evitar que sean los niños los que fundamentalmente aporten su sangre para que alimenten a estos insectos durante toda su vida.
Referencias
1. Barbara L. Frankowski, Leonard B. Weiner. Head Lice. Pediatria 2002;110 (3): 638-547.
2. Lee SH, Yoon KS, Williamson, et al. Molecular analysis of kdr-like resistance in permethrin-resistan strains of head. Pediculus capitis. Pesticide Biochem Physiol. 2000;66:130-147.
3. Cruz de la AM, Vivianne R. Conocimientos y prácticas sobre la pediculosis en un área de salud Rev Cub Med Trop 2000; 52(1):447.
4. Kligman AM. Hair cast: parakeratotic comedores of the scalp. Arch Dermatol 1957;75:509-511.
5. Van Staey A, Suys E, Derumeaux L, De Reve D, et al. Hair casts. Dermatologica 1991;182(2)124 7.
6. Hernández CN, Isla GM, Vega CE. Infestación del cabello por Phthirus pubis (Anoplura:Pediculicidae). Rev Cubana Med Trop 2001;53(1):63-8.
7. Hernández CN, Menéndez DZ, Montada DD, Isla GM, Vega CE. Efectos colaterales del lindano en niños con pediculosis Rev Cubana Med Trop 2000;53(3):228-9.
8. Castex M, Suarez S, Cruz de la AM. Presencia de pediculus capitis en conviventes con niños positivos a Pediculus capitis (Anoplura:Pediculicidae). Rev Cubana Med Trop 2000;52(3):225-7.
Correspondencia:
Dra. Natividad Hernández
Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”. Autopista Novia del Mediodía km 6 . Dirección Postal P.O. Box 601, Marianao 13 - Habana - Cuba
e-mail: natividad@ipk.sld.cu |