Niury Núñez Gutiérrez1,
Isabel Martínez Motas2,
Luis Izquierdo Pérez3,
Mayelin Mirabal Sosa4
Gustavo Sierra González5
1Lic. Bioquímica. MsC. Bacteriología - Micología. Instituto Finlay. Centro de Investigación - Producción de Vacunas, Ciudad de La Habana, Cuba.
2PhD. Médico Especialista de 2doGrado en Microbiología. Investigador Titular. Instituto Finlay. Centro de Investigación - Producción de Vacunas, Ciudad de La Habana, Cuba.
3Lic. Matemática. Investigador Agregado. Instituto Finlay. Centro de Investigación - Producción de Vacunas, Ciudad de La Habana, Cuba.
4Lic. Matemática. Instituto Finlay. Centro de Investigación - Producción de Vacunas, Ciudad de La Habana, Cuba.
5PhD. Médico Especialista de 2do Grado en Inmunología. Investigador Titular. Académico Titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Instituto Finlay. Centro de Investigación - Producción de Vacunas, Ciudad de La Habana, Cuba.
Conflicto de intereses: ninguno
Rev. Panam Infectol 2006;8(1):9-17
Recibido el 12/9/2005.
Aceptado para publicación el 8/2/2006.
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Resumen
Los estudios de portadores proporcionan datos útiles para el seguimiento epidemiológico de la enfermedad meningocócica. Las evidencias indican que un aumento del índice de portadores de N. meningitidis suele preceder y acompañar a brotes y epidemias. Neisseria meningitidis es un patógeno humano estricto y muchos casos invasivos ocurren sin el contacto previo con otros enfermos, luego los portadores asintomáticos deben ser la principal fuente de infección. Para conocer la prevalencia y dinámica de portadores en estudiantes universitarios de una escuela militar de Ciudad de La Habana, durante un período de baja endemicidad (marzo-junio, 1999), se realizó un estudio longitudinal observacional durante cuatro meses, en 163 alumnos. En todos se tomó, el primer lunes de cada mes, exudado de la nasofaringe posterior, según el método convencional del hisopado y siembra en medio de cultivo selectivo. Además, se elaboró una encuesta para analizar los posibles factores de riesgo que favorecen al estado de portador. N. meningitidis se identificó por técnicas convencionales, los sero/subtipos e inmunotipos se clasificaron por ELISA de células enteras con anticuerpos monoclonales. Se observó una prevalencia de portadores del 32% y una dinámica caracterizada por el predominio de portadores persistentes (61%). Los fenotipos NA:NT:P1.NST:L3.7.9 (25%), NA:NT:13:L3,7,9 (19%) fueron los más frecuentes y sólo el 7.6% resultó B4:P1.15:L3.7.9, fenotipo causal de la epidemia ocurrida en Cuba. La reducción del índice de portadores de la cepa epidémica, así como la ausencia del segrupo C, está relacionada con la inmunización masiva realizada en Cuba con VA-MENGOC-BC,entre 1987-90 y con su incorporación al Programa Nacional de Inmunizaciones, desde 1991.
Palabras clave: Neisseria meningitidis, enfermedad meningocócica, portadores, asintomáticos, prevalencia, dinámica, factores de riesgo
Abstract
Carrier studies provide data of extraordinary value for the epidemiological follow-up of the meningococcal disease. There are proven relations between the strains detected in carriers and patients in the same regions or localities. An increase in the number of carriers usually precedes and accompanies outbreaks and epidemics. Taking into account that N. meningitidis is a strict human pathogen and that many cases occur without a previous contact with other patients, the main source of infection should be the asymptomatic carriers. A longitudinal observational study was made during 4 months in 163 students in order to find the prevalence and dynamics of carriers in a university military school in the City of Havana, during a period of low incidence of the disease (March-June, 1999). Nasopharyngeal swabs were taken according to the conventional method and culture in selected culture media. Additionally, a survey was elaborated to analyze the possible risk factors that favour the state of carriers. N. meningitidis was identified by conventional techniques, sero/subtypes and immunotypes were classified by ELISA with monoclonal antibodies. There was a carrier prevalence of 32%, with a dynamic characterized by the predominance of persistent carriers (61%), phenotypes NA:NT:P1.NST:L3.7.9 (25%), NA:NT:P1.13:L3.7.9 (19%), and only 7.6% was B4:P1.15:L3.7.9, the phenotype that caused the epidemic occurred in Cuba. The reduction in the number of carriers of this epidemic strain, as well as the absence of serogroup C, is related with the massive immunization carried out in Cuba with VA-MENGOC-BC? from 1987-90 and later, 1991 it's incorporation to the National Immunization Program.
Key words: Neisseria meningitidis, meningococcal disease, asymptomatic carriers, prevalence, dynamics, risk factors.
Introducción
Neisseria meningitidis, agente etiológico de la enfermedad meningocócica (EM), es un comensal obligado del hombre, coloniza la mucosa nasofaríngea y ocasiona el estado de portador asintomático. La mayoría de los individuos colonizados no presentan manifestaciones clínicas invasivas. No obstante, una minoría puede desarrollar meningoencefalitis, meningococemia, u otro cuadro clínico(1).
Las medidas aplicables para la prevención y control de la EM son la quimioprofilaxis e inmunoprofilaxis, ambas pueden desempeñar un papel importante en el control de los portadores(2,3). Sin embargo, la emergencia de cepas resistentes cifra en la inmunoprofilaxis la esperanza del control efectivo de esta entidad clínica(1,3).
Los portadores se reconocen desde 1890, el papel que desempeñan y su relación con los casos clínicos invasivos no está aún totalmente definido. Sin embargo, el estudio de los mismos facilita datos de extraordinario valor para el seguimiento epidemiológico de la EM. Existen relaciones probadas entre las cepas aisladas de enfermos y portadores, así como un aumento del índice de portadores en etapas epidémicas y pre-epidémicas, con su disminución en períodos inter-epidémicos, junto a una pérdida de los factores de virulencia de cepas de portadores aisladas en este etapa(1,2). Presumiblemente, los portadores constituyen el principal vehículo de transmisión de N. meningitidis, al ser este microorganismo un patógeno humano estricto y producir casos invasivos, sin el antecedente previo de un contacto con otro enfermo; la fuente de infección, sin dudas, la constituye el portador asintomático(1,2). Este también puede actuar como un elemento inmunizante, capaz de generar anticuerpos protectores(1,2,3). Conocer la prevalencia y marcadores epidemiológicos de cepas aisladas de portadores permite comprender mejor la epidemiología de la EM, hacer una selección adecua-da de los quimioprofilácticos a suministrar entre los contactos de casos clínicos y puede demostrar también el efecto de las vacunas disponibles en poblaciones inmunizadas(1,2,3,4).
Durante etapas endémicas, la prevalencia de portadores fluctúa entre el 5-40%(4), cifra que puede ser más elevada en instituciones cerradas, pequeñas comunidades étnicas y contactos de casos clínicos invasivos(1,2,5). La duración del estado de portador puede ser crónica, perdurar varios meses, intermitente o transitoria(1).
Debido a la ausencia de una vacuna eficaz contra N. meningitidis serogrupo B, al comienzo de la epidemia de EM en Cuba, y constituir esta enfermedad el principal problema de salud en la década del 80, se desarrolló y evaluó, entre 1982-89, la vacuna antimeningocócica cubana contra los serogrupos B y C (VA-MENGOC-BC). En 1989 se realizó una campaña de vacunación a la población de tres meses a 24 años; en 1991, se incorporó al Programa Nacional de Inmunización (PNI) y a partir de esa fecha, todos los lactantes reciben dos dosis (a los tres y cinco meses de edad)(6). La amplia cobertura alcanzada jugó un papel decisivo en la reducción y control de la epidemia de Cuba(6,7,8); actualmente, sólo se notifican casos aislados (incidencia 0.3/100 000 habitantes). Después de 13 años de la incorporación de VA-MENGOC-BC?al PNI, resulta de gran interés realizar estudios de portadores en diferentes grupos de riesgo. Este trabajo se realizó con el objetivo de conocer la prevalencia y dinámica de la portación de N. meningitidis, los factores de riesgo asociados y los fenotipos más frecuentes en estudiantes universitarios de una escuela militar, vacunados con VA-MENGOC-BC.
Pacientes, materiales y métodos
Se realizó un estudio longitudinal observacional de portadores de N. meningitidis durante los meses de marzo, abril, mayo y junio del año 1999, previa aprobación del Comité de Ética del Instituto Finlay y el consentimiento informado de los participantes. Su diseño y ejecución cumplió con los principios éticos para las investigaciones médicas en los seres humanos, contenidos en la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial, con los enunciados aprobados en la 52a Asamblea General celebrada en Edimburgo, Escocia, en octubre del 2000(9).
De los 285 estudiantes universitarios, matriculados en una escuela militar de Ciudad de La Habana y con edades comprendidas entre 17-22 años, 163 cumplieron con los criterios de inclusión: voluntariedad, permanencia en la institución durante toda la investigación y no estar bajo tratamiento con antimicrobianos, inmunosupresores, u otros medicamentos que pudieran interferir con los resultados del estudio, siete días antes de tomar la muestra
Definición operacional de las variables estudiadas
Para cumplimentar los objetivos del trabajo respecto a los factores de riesgo o variables que influyen sobre el estado de portador, todos los estudiantes llenaron una encuesta. Se utilizaron las siguientes definiciones operacionales:
1. Estado de portador
Portador ocasional: Alumno con un sólo aislamiento de N. meningitidis en los cuatro meses; portador intermitente: Alumno con dos aislamientos de N. meningitidis en los cuatro meses y portador persistente: Alumno con aislamiento de N. meningitidis en tres ó cuatro de los meses investigados.
2. Hábito de fumar
Fumador: Alumno que consumía cualquier cantidad de cigarrillos al día; no fumador: Alumno sin exposición activa al cigarro; fumador pasivo: Alumno que convivía con al menos un fumador.
3. Hacinamiento
Para los alumnos internos: Si en el dormitorio, la distancia entre literas era menor a un metro y para los externos: Si compartían el dormitorio con más de dos personas.
4. Infección respiratoria aguda reciente (IRAR)
Alumno con síntomas respiratorios un mes anterior a la toma de muestra y que remitieron espontáneamente.
5. Consumo de bebidas alcohólicas
Abstinente total: Alumno que nunca consumía bebidas alcohólicas; bebedor excepcional: Alumno que consumía bebidas alcohólicas en cantidades limitadas y situaciones especiales; bebedor social: Alumno que consumía bebidas alcohólicas sin transgredir las formas sociales; alcohólico: Alumno dependiente o adicto a las bebidas alcohólicas y que mostraba una forma acumulativa de conductas asociadas al consumo de las mismas.
Amigdalectomía: Alumno con extirpación quirúrgica de las amígdalas.
Exudado nasofaríngeo
Se realizó exudado de la nasofaringe posterior con hisopo de algodón estéril. Inmediatamente, éste se sembró en placas de Agar Mueller Hinton (Merck) con suero fetal bovino al 5% (Hyclone) y suplemento inhibidor VCN (bioMérieux), compuesto por: vancomicina (3 µg/mL), colistina (750 µg/mL) y nistatina (150 µg/mL). En un lapso de tiempo no mayor a las dos horas, las placas inoculadas se trasladaron al Laboratorio de Microbiología del Instituto Finlay, donde se estriaron e incubaron a 37°C y atmósfera húmeda con un 5-10% de C02. La lectura se realizó a las 24 y 48 horas de incubación. Se hizo exudado nasofaríngeo a 163 estudiantes; a cada uno se les tomó un cultivo el primer lunes de cada mes, durante los meses de marzo, abril, mayo, junio de 1999. Se realizaron y procesaron un total de 652 muestras.
Identificación y caracterización de las cepas de N. meningitidis
A partir de cada exudado, se aislaron las colonias con características culturales similares a N. meningitidis y se identificó género y especie, según los métodos convencionales(10). El seroagrupamiento se realizó por aglutinación en lámina con antisueros serogrupo específicos: A, B, C, X, Y, Z, y W135 (Difco)(10). Posteriormente, para la identificación de serotipos, subtipos e inmunotipos, se empleó un ensayo inmunoenzimático (ELISA) de células enteras con anticuerpos monoclonales (AcM)(11). Para el sero/subtipaje se disponía del paquete comercial del RIVM (Instituto Nacional de Investigaciones para el Hombre y el Ambiente de Holanda), con 6 AcM de serotipo y 13 de subtipos. En el inmunotipaje, se emplearon los AcM: L3,7,9; L8 y L10, producidos por el NIBSC (Instituto Nacional para el Control Biológico y Estándares del Reino Unido).
Análisis estadístico
En el análisis estadístico se aplicó: El test Chi-cuadrado, para evaluar de forma aislada el impacto de cada supuesto factor de riesgo; estimación por intervalos de confianza para proporciones, según el método aproximado de Wilson; y regresión logística, para analizar los posibles factores de riesgo de manera conjunta.
Resultados
Entre los 163 individuos investigados cada mes, el 32% resultó ser portador de N. meningitidis, porcentaje que incluyó a todos los estudiantes en los cuales se aisló e identificó este microorganismo. De los 44 alumnos que cursaban el primer año académico, el 41% (IC 95%:27.7%-55.6%) fueron portadores. Mientras que, en los 119 estudiantes del tercer año, sólo el 28% (IC 95%:21.2%-37.3%) mostró dicha condición.
Al analizar la dinámica del estado de portador durante los cuatro meses investigados (tabla 1), los porcentajes de prevalencia resultaron similares. El mayor número se detectó en los meses de marzo y abril (44 estudiantes). Mientras que, en mayo y junio, existió una ligera disminución del número de portadores de N. meningitidis (32 y 33 estudiantes), respectivamente. Sin embargo, esta diferencia no resultó estadísticamente significativa.

Al analizar la dinámica del estado de portador, del total de estudiantes identificados como portadores de N. meningitidis, el 90.4% mantuvo esta condición por más de una ocasión (IC 95%:79.4%-95.9%), es decir, prácticamente mantuvieron esta condición durante todo el período investigado.
Según la dinámica del estado de portador (figura 1), predominaron los portadores persistentes (61%), mientras que los intermitentes (29%) y ocasionales (10%) se identificaron en un porcentaje menor.

Los marcadores epidemiológicos se muestran en la tabla 2. Predominaron las cepas no agrupables (79%), no tipables (79%), no subtipables (36%) y el inmunotipo L3,7,9 (94%), con una mayor diversidad entre los subtipos identificados.

Las asociaciones fenotípicas fueron diversas (tabla 3), prevalecieron las cepas NA:NT:P1.NST:L3,7,9 (25%), NA:NT:P1.13:L3,7,9 (19.2%) y las B:4:P1.15:L3,7,9 (7.6%). El resto, mostró porcentajes inferiores.

Tomando en cuenta la dinámica del estado de portador y la distribución fenotípica, las cepas NA:NT:P1.NST:L3,7,9 y NA:NT:P1.13:L3,7,9 fueron las más frecuentes entre los portadores persistentes, intermitentes y ocasionales. Sin embargo, el fenotipo B:4:P1.15:L3,7,9 no se aisló en los portadores ocasionales (tabla 3).
En ninguno de los parámetros analizados como posibles factores de riesgo para el estado de portador de N. meningitidis (hábito de fumar, consumo de bebidas alcohólicas, hacinamiento, antecedente de IRA y amigdalectomía) se demostró una asociación estadísticamente significativa (P > 0.05) (tabla 4). Resultados similares se obtuvieron al asociar la dinámica del estado de portador con los factores de riesgo investigados.

Discusión
Se detectó una prevalencia de portadores de N. meningitidis similar a la descrita en poblaciones militares de otros países(12,13,14). Sin embargo, estudios de portadores realizados anteriormente en Cuba notificaron porcentajes más bajos. Esos trabajos se ejecutaron en grupos donde las cifras de portadores suelen ser inferiores y ninguno correspondió a una población con características similares a la nuestra(6). Al estar estos estudiantes militares sometidos a condiciones de vida que propician una mayor interacción social (maniobras militares, acampadas, movilizaciones, entre otras), se incrementa la transmisión de N. meningitidis entre los mismos.
El porcentaje de portadores coincide también con el descrito en personas cuya edad oscila entre 15-24 años, grupo donde señalan las cifras más elevadas (24-37%)(15,16,17). Sin embargo, los niños pequeños y adultos mayores de 24 años muestran tasas inferiores al 10%(1,5). Estudios de portadores realizados en Cuba, en niños de un círculo infantil y una escuela primaria de Ciudad de La Habana, señalan porcentajes del 4.3 y 6.9%, respectivamente(18,19).
En individuos que ingresan por primera vez a la universidad o unidades militares, se notifica un ascenso rápido del número de portadores(1,5). Este incremento se presenta durante el primer mes del curso académico y principalmente sucede en la primera semana de clases(20). Aunque nuestro trabajo no se realizó al inicio del curso académico, el número de portadores entre los alumnos del primer año superó la cifra detectada en los del tercer año (grupo mayoritario en este estudio). La diferencia entre ambos grupos pudo estar favorecida por los cambios de vida que enfrentan los jóvenes al iniciar estudios superiores o al incorporarse a un régimen militar.
En nuestro estudio, la mayoría de los portadores pertenecieron a la clasificación de persistente, es decir, mantuvieron esta condición durante el período investigado. La duración del estado de portador de N. meningitidis no está totalmente definida. Algunos estiman que puede variar entre 1-12 meses y mostrar diferencias según los serogrupos circulantes(2). En europeos y americanos la duración media del estado de portador se estimó entre 9-10 meses(5,21,22), en nigerianos resultó de 3 meses(23) y entre alemanes adolescentes el promedio fue de 10 semanas(24). En portadores de N. meningitidis A, se describen altas tasas de adquisición y una corta permanencia de este serogrupo en la nasofaringe(22). Mientras que en portadores del serogrupo B señalan bajas tasas de adquisición y una permanencia mayor de 12 meses, discrepancia quizás influenciada por la diferencia existente en el poder inmunizante de ambos serogrupos(22,25).
En reclutas que iniciaron su vida militar en Dinamarca, después de transcurrir los tres primeros meses de convivencia, observaron variaciones en la detección de portadores ya desde el primer mes de su incorporación al campamento militar, el 20% de los no-portadores adquirieron la condición de portador asintomático(26).
La técnica del hisopado de la nasofaringe y los métodos de laboratorio empleados pueden influir en la tasa e intermitencia de los portadores. Los estudios puntuales no aportan datos acerca del tiempo de portación, mientras que los hisopados repetidos en un mismo individuo dan idea de su persistencia, sin estar exentos de dificultades en cuanto al diseño e interpretación(5,27). Para algunos, la sensibilidad del cultivo de la nasofaringe, empleando el método convencional del hisopado y siembra en un medio selectivo, oscila entre el 60-83%(28). Otros consideran que el método convencional subestima la cantidad de portadores a identificar, recomendando la incorporación de otros métodos que posibiliten mayores porcentajes de detección(1,27,29).
La caracterización fenotípica sobre la base de los marcadores epidemiológicos de N. meningitidis resulta fundamental para investigar cepas de enfermos y portadores(1,2). Este trabajo mostró un franco predominio de cepas NA, diferente al observado en cepas de portadores aisladas en Cuba durante la etapa epidémica(6,30,31).
La heterogeneidad y variabilidad entre las cepas aisladas corresponden con lo descrito por otros investigadores(1,5,14). Por haber realizado este trabajo, en la etapa posterior a la aplicación masiva de VA-MENGOC-BC? y en una etapa de baja endemicidad, el fenotipo B:4:P1.15:L3,7,9 se constató en un número reducido de estudiantes; cepas B:4:P1.15:L3,7,9 y pertenecientes al complejo clonal ET-5, resultaron el principal agente etiológico de la epidemia ocurrida en Cuba durante la década del 80(8,18,31,32).
La efectividad de VA-MENGOC-BC?, junto a la alta cobertura nacional alcanzada y su aplicación sistemática a lactantes desde 1991, como parte del PNI, logró el control exitoso de la EM en Cuba(6,7). Desde hace varios años la incidencia es muy baja y sólo se notifican casos aislados(8). El predominio de cepas NA sugiere que el efecto ejercido por VA-MENGOC-BC? pudo contribuir a la pérdida de los atributos de virulencia en las cepas circulantes, ejerciendo un efecto favorable en el control de la EM(7,18,30). En este trabajo, sólo un reducido número de cepas correspondió al fenotipo epidémico (B:4:P1.15:L3,7,9).
No se detectó al serogrupo C, ni tampoco lo señalan otros estudios realizados en Cuba durante este período endémico. Su ausencia debe estar vinculada con la aplicación de VA-MENGOC-BC?; su administración pudo contribuir a eliminar la circulación del serogrupo C, en enfermos y portadores(18,19,30,31). Esto no se consiguió después de la inmunización con la vacuna A +C de polisacáridos.
Estudios de portadores realizados en otros países identifican a las cepas NA entre las más frecuentes. La mayoría se comportan probablemente como comensales del tracto respiratorio superior y no expresan polisacárido capsular (PC)(16). Debido a que la invasión en un huésped inmunocompetente depende de la expresión del PC, particularmente de los serogrupos: A, B o C, las cepas que no expresan PC (o expresan otros) poseen limitado potencial patogénico. Esto probablemente reporta un beneficio, propiciando un efecto de refuerzo al sistema inmune a través de la expresión de otras estructuras inmunológicas de superficie(5). Además, el alto grado de diversidad genética de las poblaciones de N. meningitidis se atribuye a su capacidad para expresar nuevos genotipos a través del proceso de recombinación genética(4,5,16,33). En investigaciones realizadas en Cuba, el predominio de cepas NA resultó mayor en los trabajos de portadores realizados en la etapa posterior a la inmunización masiva con la vacuna antimeningocócica cubana(18,19,30,31).
El serogrupo W135 se identificó en un número reducido de alumnos. Sin embargo, actualmente, se notifica como agente etiológico frecuente de EM en varios países, vinculado fundamentalmente con la peregrinación de los musulmanes a la Meca. Debido al mayor intercambio y convenios de colaboración existentes entre las diversas regiones del mundo, se recomienda estar atento a su circulación, con vistas a tomar las medidas pertinentes y controlar la aparición de brotes y epidemias(34).
Se identificaron también los serotipos 4, 15 y 14, aunque con cifras muy inferiores a las cepas NT. Sin embargo, la asociación del serotipo 4 con el serogrupo B ha sido muy frecuente en Cuba entre cepas invasivas aisladas en la etapa epidémica y post-epidémica(6,31,32). En España y Francia, el serotipo 4 se asocia frecuentemente a cepas del serogrupo B(35,36). A diferencia de la poca variabilidad detectada entre los serogrupos y serotipos de las cepas identificadas en este trabajo, los subtipos mostraron una gran diversidad, similar a la descrita en otros trabajos realizados en Cuba(31) y otros países(36).
El número de cepas no inmunotipables (NIT) fue bajo. Algunos autores coinciden en señalar a los inmunotipos L8, L3,7,9 y L1, entre los más frecuentes(37). Otros estudios llevados a cabo en Cuba señalan al inmunotipo L3,7,9 como uno de los habituales tanto en enfermos como en portadores(18,19,30,31).
Tomando en cuenta el análisis de las variables que influyen sobre el estado de portador, se conoce que, entre los fumadores activos y pasivos, se incrementa de forma significativa la colonización nasofaríngea por N. meningitidis. El hábito de fumar disminuye los niveles de IgA en la saliva, afecta la flora bucal, e interfiere con la acción ciliar de las células de la mucosa respiratoria, reduciendo así las defensas locales frente a los gérmenes patógenos(5,17,36,38). Los estudiantes incluidos en este trabajo no clasificaron como fumadores moderados, ni severos, grupos donde se describen las mayores posibilidades de colonización por N. meningitidis(36,38).
Aunque, en nuestro estudio no se evidenció, el hacinamiento se asocia con un aumento de portadores y la ocurrencia de brotes de EM, sobre todo en aquellos individuos que conviven en unidades militares, escuelas con régimen de internado, prisiones y comunidades cerradas o semicerradas(1,2). El hacinamiento que frecuentemente existe en las unidades militares aumenta la posibilidad del contacto con las secreciones salivales de los portadores sanos, y por tanto, la posibilidad de colonización por N. meningitidis resulta mayor(1,5,36,38).
No existió relación entre la IRAR y el estado de portador, aunque algunos trabajos muestran resultados significativos cuando asocian la prevalencia de portadores con el antecedente de haber padecido una infección respiratoria aguda de etiología viral(5,39).
Todas aquellas circunstancias que depriman al sistema inmune, tales como la malnutrición y el alcoholismo, entre otras, aumentan la susceptibilidad del huésped a la invasión por N. meningitidis, y a su vez, limitan la duración y extensión de la respuesta inmunológica frente a los determinantes antigénicos del microorganismo(1,2,5,36). El no existir diferencias significativas entre portadores y el consumo de bebidas alcohólicas pudo deberse a que la mayoría de los estudiantes investigados pertenecieron al grupo de no consumidores de alcohol.
Tampoco fue significativo el antecedente de amigdalectomía y el estado de portador. Algunos investigadores han observado que en individuos con extirpación quirúrgica de las amígdalas aumentó la colonización por N. meningitidis en los primeros tres meses posteriores a esta medida terapéutica. Comportamiento quizás relacionado con una disminución transitoria de la IgA, después de una amigdalectomía(5,40).
Si bien actualmente se conocen muchos aspectos de los portadores asintomáticos de N. meningitidis, existen aún interrogantes. El desarrollo de técnicas moleculares y la realización de estudios que paralelamente analicen las cepas de enfermos y portadores, así como su virulencia, constituirán en el futuro herramientas básicas para comprender mejor la epidemiología de la EM y poner en marcha medidas útiles para su control(2). La incorpora-ción de los nuevos métodos moleculares aportará mayor información sobre la genética y relación biológica existente entre las poblaciones de N. meningitidis.
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Correspondencia:
Dra. Isabel Martínez Motas
Instituto Finlay. Centro de Investigación-
Producción de Vacunas. Ave.27 No. 19805. La Lisa. A.P. 16017, CP11600, Ciudad de La Habana, Cuba.
e-mail: isabelm.motas@infomed.sld.cu |